viernes, 8 de junio de 2018

Controladores Térmicos

¿Qué son?

El control de un sistema es algo que se realiza a través de un conjunto de componentes mecánicos, hidráulicos, eléctricos o electrónicos que, interconectados, recogen información acerca del funcionamiento, comparan este funcionamiento con datos previos y, si es necesario, modifican el proceso para alcanzar el resultado deseado. Este conjunto de elementos constituye, por lo tanto, un sistema en sí mismo y se denomina sistema de control.



Un controlador térmico es un instrumento usado para el control de la temperatura, este tiene una entrada procedente de un sensor de temperatura y tiene una salida que está conectada a un elemento de control tal como un calentador o ventilador.

El objetivo de un sistema de control de temperatura es mejorar el confort del usuario y al mismo tiempo incurrir en un ahorro energético; debemos señalar que o existe un solo tipo, aunque hasta hace un par de años atrás este sistema era único.

Componentes de los controladores térmicos 

Los componentes básicos de un sistema de control de temperatura son: 


La unidad de control, está conectada al climatizador para enviar las señales de “encendido/marcha” y su modo de funcionamiento: ventilación, calor o frío. Además, también está conectada a las rejillas con compuerta motorizada mediante un Bus de dos hilos para alimentar los motores.




Mando sensor master, puede ser inalámbrico o tener una conexión por cable, se ubica generalmente en la pared, este componente se encarga de controlar la temperatura de la sala en donde está ubicado, dar órdenes al climatizador a través de la unidad de control, programar horarios y fijar límites de temperatura.






Mando sensor esclavo, de igual forma puede ser inalámbrico o tener una conexión mediante un cable, se coloca empotrado a la pared y se encarga de abrir o cerrar las compuertas de las rejillas de la zona en donde está ubicado, mostrar en su display los valores de temperatura que el ambiente posee






Por último, en el sistema de control de temperatura tenemos la rejilla de impulsión y la compuerta de sobrepresión; la primera es motorizada, y la segunda posee un mecanismo gobernado por un muelle.

¿Cómo funcionan los controladores térmicos?

El principio de los dispositivos que controlan la temperatura se basa en tener una entrada, la cual proviene de un sensor y a su vez, contar con una salida que se encuentre conectada a un instrumento de control, que pueden ser por ejemplo un ventilador para enfriar, o un calentador para provocar el efecto contrario. Un sistema que controla la temperatura con base en un controlador es necesario para poder monitorear la precisión de la temperatura requerida, por lo que su participación constante y continua es necesaria. 
Es importante considerar que este controlador es tan sólo una parte de lo que compone a todo el sistema de control, y que éste debe ser elegido adecuadamente considerando la siguiente información:
  • El algoritmo de control que sea el más adecuado para el proceso que se busca controlar; puede ser el más simple de encendido y apagado, o un sistema más complejo como un controlador PID. 
  • El tipo de sensor de entrada que tenga el controlador de temperatura, así como su rango de temperatura.
  • La salida que requiere el sistema, ya sea analógica, SSR o relé electromagnético.
  • Finalmente, el número de salidas y su tipo (límites de temperatura, rangos, frío o calor, alarmas, etcétera).


Tipos de controladores de temperatura 

Los controladores de temperatura se pueden clasificar en tres tipos: los de encendido y apagado, los controladores PID y los proporcionales.


Encendido y apagado (ON-OFF)

Este tipo de controladores son los más simples, ya que el tipo de salida de estos dispositivos no cuenta con un punto medio, y simplemente trabajan, o no. Los controladores de encendido y apagado empiezan a trabajar en el momento en que la temperatura necesaria atraviesa o sobrepasa el punto de ajuste indicado, por lo que el mecanismo de control térmico funciona a base de calor, y éste se enciende y empieza a funcionar cuando la temperatura se encuentra debajo del punto adecuado y a su vez, deja de trabajar y se apaga cuando el calor ha sobrepasado el punto de ajuste. 

En estos dispositivos ocurre un ciclo de oscilación constante de la temperatura, por lo que el controlador se enciende y se apaga continuamente para mantenerse en el punto de ajuste, y en algunos casos este cambio constante puede ser demasiado rápido y podría dañar a las válvulas y a los contactos del sistema de control. Para que esto no suceda, a la programación del controlador se le añade un pequeño diferencial, también conocido como histéresis que ajusta la activación del sensor a un rango más flexible para el punto de ajuste. De esta manera, con el diferencial se requiere una ligeramente mayor temperatura para desactivar el sistema, y de la misma manera permite que disminuya un poco más el calor antes de volver a activar al controlador. Este tipo de controladores térmicos pueden ser utilizados cuando la precisión en el proceso no es necesaria o tan básica y se puede permitir una pequeña variación en la temperatura, o cuando el sistema no puede llegar a soportar cambios tan frecuentes de encendido y apagado del controlador, así como para procesos donde la masa de todo el sistema sea muy grande y cambie de temperatura muy lento.

Controladores proporcionales

Este tipo de controladores está diseñado para que se logre eliminar el ciclo de control que se tiene con los de encendido y apagado. Los controladores proporcionales funcionan con un regulador que disminuye la potencia suministrada en el calentador o enfriador a la par con la que la temperatura buscada se va aproximando al punto de ajuste, con lo que se evita que se sobrepase de calor, o le haga falta, manteniendo una temperatura estable todo el tiempo. Esta dosificación de calor se puede llevar a cabo gracias a la manipulación del sistema de encendido y apagado en determinados intervalos de tiempo.

Controladores PID

Este último tipo de controlador de temperatura combina a los dos sistemas mencionados anteriormente, con lo que se logra compensar los cambios de temperatura mediante un control integral, proporcional y derivativo, es decir, que se puede ajustar cada variable de manera individual y por lo tanto la inspección es mucho más precisa. Este tipo de controladores de temperatura son utilizados en sistemas que trabajan con masas pequeñas, y que por ende son más susceptibles a los cambios de temperatura, por muy ligeros que sean.

Ejemplo de un Sistema de Control Termico